Jet Set: Memoria de una Tragedia
Fue a la 1:12 de la madrugada cuando, en cuestión de segundos, todo cambió. Parte de la estructura colapsó, provocando una escena de caos total. La música se apagó abruptamente, los gritos reemplazaron las canciones y el polvo cubrió el ambiente. Lo que era una fiesta se convirtió en desesperación.
El impacto fue devastador. Las familias quedaron marcadas para siempre. Padres que no regresaron a casa, madres que dejaron un vacío imposible de llenar y niños que, de un momento a otro, quedaron huérfanos. Historias que reflejan el dolor profundo que dejó aquella madrugada.
A un año, el dolor sigue presente. Velas encendidas, fotografías y homenajes mantienen viva la memoria de quienes perdieron la vida. Los familiares continúan exigiendo respuestas, mientras el país recuerda aquella noche como una de las tragedias más impactantes del siglo.
Porque lo que comenzó entre bailes, música y celebración, terminó convirtiéndose en una herida que aún no cierra.